El entrenador en jefe de los San Francisco 49ers, Kyle Shanahan, cambió el rumbo de los acontecimientos
Los San Francisco 49ers habían tenido
dificultades durante siete años, perdiendo sus dos apariciones en el Super
Bowl. ¿Podrían revertir su ascenso de una década? ¿Serían realmente efectivas las
nuevas tácticas del entrenador en jefe Kyle Shanahan? Tras el excelente
desempeño de los San Francisco 49ers en la temporada regular de ese año, el
enfoque táctico de Kyle Shanahan ganó popularidad entre muchos equipos,
disminuyendo gradualmente la importancia de la posición de mariscal de campo. En
los años siguientes, Shanahan argumentó además que el mariscal de campo no era
el foco principal del equipo, y que el talento debía distribuirse entre todos
los jugadores que vestían la camisetas
nfl.
Los San Francisco 49ers permitieron a Shanahan implementar su nueva estrategia, desviando la atención del equipo de un mariscal de campo dominante e incluso priorizando a los receptores abiertos. Sin embargo, la realidad demostró lo contrario; las ventajas tácticas anteriores seguían vigentes. Por ejemplo, ¿qué campeón del Super Bowl no dependió de actuaciones sobresalientes de su mariscal de campo? Tomemos como ejemplo las victorias consecutivas de los Kansas City Chiefs en el Super Bowl. ¿Acaso no fue todo gracias a la habilidad del quarterback Patrick Mahomes?
Durante los últimos siete años, los San
Francisco 49ers han sufrido derrotas por la falta de un quarterback
verdaderamente excepcional. Sin embargo, Kyle Shanahan se niega a reconocerlo,
argumentando que la capacidad general del equipo no era suficiente. Cree que si
Patrick Mahomes hubiera vestido la camiseta
San Francisco 49ers en 2017, el equipo podría haber ganado el Super
Bowl mucho antes. Desafortunadamente, una selección en el draft determina el
destino de un equipo durante la próxima década, y el error de los San Francisco
49ers en 2017 les costará una década entera. El draft de 2026 está a punto de
comenzar de nuevo, recordando a todos esta clásica relación causa-efecto de un
jugador mal elegido.










